Por esto no hay que celebrar antes de llegar a la meta

Los siete peores ejemplos de celebración prematura en el deporte. 

Estos deportistas creyeron haber ganado y festejaron sin haber terminado la competencia. En el peor de los casos se burlaron de sus rivales sin saber que iban a ser ellos los humillados.

Ver también:  El cerdo bailarín (1907)

Deja un comentario: