Nuestros visitantes dicen: El Diarionocturno me ha entretenido desde sus inicios y nunca ha perdido esa chispa de humor de su creador Nicolás. Felicidades y pa’lante.
En medio de un caloronón impresionante se llevó a cabo la boda del año, entre Andrés Santo Domingo (hijo de Julio Mario) con Lauren Davis, editora de la revista Vogue, en la que apareció de incógnito un invitado muy especial, el primo gemelo de Andrés:
Montaje de Santiago A. Rodriguez Ortiz.
Julio Mario Santo Domingo, padre del novio, viajó en vuelo charter desde Transilvania, así como familiares de personajes famosos, como la hija de George Bush, la hermana del finado Dodi Al Fayed, la hija de Donald Trump, una prima segunda de Paris Hilton y la tía de un medio hermano de Tom Cruz, el hijo de Celia Cruz. La hija fea de Bill Clinton, Chelsea Clinton, no quiso venir, porque le daba mamera tanto chicaneo de los Colombianos, que apostaban a ir al cajero a ver quién tenía más saldo y a decir cuál papá tenía más yates y helicópteros.
Este primo, mellizo, pero de distinta madre, al parecer es un excelente futbolista. Trabaja como cuidador de carros en “Parqueaderos Julio Mario”, en la Universidad de los Andes.
Sensacional video en el que el Chavo del Ocho, Kiko, Don Ramón, la Chilindrina y toda la vecindad se unen para hacer este cover de “Smells like teen spirit” de Nirvana. Excelente.
Con 1,36 kilos de peso y menos de 2 centímetros de peso, el recién lanzado Macbook Air de Apple ha provocado una ola de anorexia y bulimia en otros portátiles más rechonchos:
Hermosa y poética forma de promocionar el turismo al Perú. No sabemos a quién se le entiende menos lo que dice, si a Bella Flor (Katty Portella) o al gringo poto con pecas. Igualmente enigmático es el mensaje que nos querían transmitir con esta canción, pero sí podemos decir algo sobre su buen gusto y habilidad coreográfica: no existen.
Si acaso vale la pena ver los últimos segundos del video, con la esperanza de que Bella Flor salga volando y desaparezca junto con esta visión terrorífica audiovisual.
Ay Dios, las altiplanicies andinas nos han regalado momentos musicales inolvidables como las torres gemelas de Delfin Quishpe, mi conejito en la versión de Los Conquistadores y el Grupo Deseo (que también nos cantaba “Mi chiquito“) y la indomable tigresa del oriente. Ahora es Wendy Sulca y su voz de soprano, que a los 10 años ya es capaz de quebrar el panorámico de cualquier ruta turística a Machu Picchu, la que nos deslumbra con esta canción que a pesar de su título procaz no es más que un inocente recordatorio de la importancia de la lactancia materna, sin importar que ya tengamos 8 años. ¿Qué diría Freud? Dejémoslo quieto en su tumba, que bastante sufrió en vida y deleitémonos con esta canción llena de lactosa y sabrosos pasos de baile.
Otras canciones de Wendy por el mismo estilo: Papito no me dejes y Somos pobres.