Elmo, el famoso tÃtere de Plaza Sésamo, no puede soportar la presión de tanta popularidad y termina convirtiéndose en un anfitrión grosero y abusivo en su propio show, “El mundo de Elmo”. No apto para niños.
Con la etiqueta ‘elmo’
Y nos deslumbra con su capacidad de convertirse en sus personajes. Me encanta este video.
Alguien dijo: “Quisiera que mi pasto fuera emo para que se corte él mismo” refiriéndose a la tendencia a la autodestrucción de estos muchachos. Sea cultura, subcultura, contracultura, moda, capricho, verdadera depresión o ganas de llamar la atención, es una fuente inagotable de burlas, golpizas y material en el Internet.
Para el emo que todos llevamos dentro está esta versión de Elmo cosquillas llamada Tickle me Emo, un muñeco autodestructivo, incomprendido, “oscuro” y berrinchudo, mejor dicho, tan único como cualquier adolescente del mundo:

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